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La VOZ Abstracta

¿Cómo son los sonidos que resuenan dentro de nuestra cabeza? ¿Realmente son sonidos, voces o sólo son pensamientos? ¿Por qué cuando hablamos de diálogo interno, decimos que escuchamos la voz de la conciencia? ¿Es aquello realmente sonido? ¿De dónde proviene la referencia sonora?

“Si cae un árbol en un bosque y no hay nadie allí para escucharlo ¿habrá sonido?”


Estas palabras suelen estar adjudicadas al filósofo irlandés George Berkeley pero la verdad es que él, nunca formuló tal dilema.

Lo cierto es, que tal pregunta (el famoso “Dilema”) aparece impresa por primera vez en junio de 1883 en una revista mensual llamada “The Chautauquan” en la sección Editor’s Table de la siguiente manera:

-: Si un árbol cae en una isla donde no hay seres humanos ¿habrá sonido?

-: No. El sonido es la sensación de excitación del oído cuando el aire u otro medio se pone en movimiento.

Un año más tarde, el 5 de abril de 1884, la revista Scientific American reformula el dilema y lo publica de la siguiente forma:

-: Si un árbol cae en una isla deshabitada ¿habrá sonido?

-: El sonido es vibración, transmitida a nuestros sentidos a través del mecanismo del oído, y reconocido como sonido sólo por nuestro sistema nervioso. La caída del árbol o cualquier otra perturbación producirán una vibración en el aire. Si no hay oídos para escuchar dicha vibración, no habrá sonido.

Es interesante esta respuesta, sobre todo si pensamos que el fonoautógrafo había sido patentado por Edouard León Scott de Martinville en 1857, tan sólo 27 años antes que se realizara la publicación .

Teniendo en cuenta la respuesta al dilema: El sonido es una vibración, podríamos pensar que si no hay vibración no existe el sonido. Pero lo que yo escucho en mi cabeza es una voz. ¿Será sólo una percepción producto de mi imaginación?

Pistas que Quedan en Nuestra Infancia

Seguramente has escuchado hablar sin cesar, en un diálogo incongruente en voz alta, a un niño pequeño.
Uno se queda mirando tratando de descifrar ese diálogo imposible.

Al parecer ese mismo diálogo en voz alta que formulamos cuando recién estamos comenzando a relacionarnos con el lenguaje es el encargado de construir lo que posteriormente será nuestro lenguaje interiorizado o voz interior que nos ayuda a explicarnos, analizar y ordenar el mundo que nos rodea.

Ese diálogo que sólo se desarrolla dentro de nuestra cabeza.

Del Diálogo Externo al Interno

En 1930, el psicólogo bielorruso Lev Vygotsky, había argumentado que el diálogo interno se desarrollaba a través de la internalización del lenguaje externo.

El lenguaje externo es la conversión del pensamiento en palabras, su materialización y objetivación.
En el lenguaje interior el proceso se invierte: el habla se transforma en pensamientos internos, y lógicamente sus estructuras difieren.

El lenguaje interiorizado se habla para uno mismo, el externo es para otros.

Lev S Vygotsky, 1930

Se sabe que ese diálogo interno está acompañado por minúsculos movimientos de la laringe. Además se ha demostrado que las regiones del cerebro relacionadas con la producción del habla, que se activan cuando hablamos en voz alta, también se activan durante el diálogo interno.

Oír Voces

La mayoría de las personas asocia el hecho de oír voces con un desorden mental, con la violencia, con un fenómeno inusual.

No todas las personas escuchan sólo una voz, muchas escuchan voces que no están realmente allí, otros, escuchan voces que son nocivas para ellos.

El 70% de las veces este tipo de alucinaciones sonoras, se encuentra asociada con la esquizofrenia. Pero no todas las personas que en algún momento tienen alucinaciones sonoras padecen esquizofrenia, ni todas las personas que padecen esquizofrenia escuchan voces todo el tiempo. Parece rebuscado, pero no lo es.

Al no analizar cómo nos comportamos nosotros mismos, qué nos sucede y qué cambios se producen en nuestro cuerpo, tendemos a estigmatizar los cambios físicos y psíquicos que se producen en los cuerpos y mentes de las demás personas.

Oír voces es una experiencia; puede ser inducida por un estado de ánimo, una enfermedad, estrés o simplemente una forma de lidiar con los problemas. Para cada persona la experiencia será distinta y estará asociada con cosas diferentes. Oír voces es parte fundamental de la experiencia humana.

Se ha creado un movimiento muy grande de personas que aceptan oír voces y lo comparten. “Inner voices movement” es una organización que tiene como objetivo apoyar, conectar, intercambiar ideas, distribuir información y fomentar la investigación respetuosa acerca del tema. Este movimiento ha dado de qué hablar en la comunidad de psiquiatras, ya que no aborda el tema desde la enfermedad o el padecimiento de la esquizofrenia como primera instancia. Sin embargo el movimiento fue creciendo y comparte una diversidad interesante de puntos de vista.

El Pensamiento Dialógico

El lenguaje interno se presenta en al menos dos variedades distintas. Existe un pensamiento verbal ordinario, un monólogo interno que parece ocurrir en un tiempo comprimido, que en realidad podríamos decirlo en voz alta sin ningún inconveniente (incluso a veces lo hacemos).

El otro tipo de lenguaje principal de habla interna es más lento, una conversación entre más de un punto de vista, como cuando uno está sopesando los pros y los contras de una decisión. Al parecer, de este último tipo de diálogo, depende la creatividad.

El psicólogo Charles Fernyhough define este tipo de diálogo (el interno) de esta forma dialogicalidad o pensamiento dialógico“. Un diálogo entre nuestras diferentes voces interiores.

Todos somos una multitud y es lógico suponer que los diferentes aspectos de nosotros mismos adoptarán diferentes patrones de comunicación.

El encuentro de la mística medieval con Dios como en el famoso caso de Juana de Arco con los ángeles, es en opinión de Fernyhough, otra versión más elevada de este diálogo interior.

Cuando éramos chicos, mientras jugábamos, íbamos hilando el lenguaje externo, desentrañando el mundo a nuestro alrededor sin saber que al mismo tiempo, estábamos creando nuestro propio mundo interno.

Me pregunto ¿Cual será la importancia que tiene el sentido del juego en la creación de este diálogo interior?

Muchas veces ese diálogo se torna excesivamente crítico, abrumador. ¿Será justamente porque con el paso del tiempo lo hemos despojado del juego?

Cuando me siento a jugar con sonidos, ese murmullo constante en mi cabeza cambia por completo, la voz se torna menos caótica y demandante, se podría decir que hasta se vuelve un poco boba o infantil. Mientras juego con sonidos los diálogos que se crean en mi cabeza son hilarantes, incluso muchas veces se son graciosos y llegar a encontrarme esbozando una sonrisa o riendo a carcajadas.

Creo que el juego en esto tiene mucho que ver. La actividad lúdica hace que ese diálogo interno retorne a sus orígenes en donde comunicar no era lo importante, lo importante era conjugar ocurrencias, utilizar las palabras, respirar, imaginar.

Las voces internas están envueltas en un manto de oscuridad en la vida adulta. Suelen ser aprehensivas y demandantes.

Entonces…
¿Por qué no hablar de ese sonido incesante con el que convivimos y que creamos desde pequeños?
Sonido del que quizás salen todas las cosas, que toma decisiones, argumenta, crítica, confunde, inventa.

Entender nuestra comunicación primordial para contar historias.
Para contarnos historias.

En lo personal, cualquier arte parte de esos pequeños significados, de estos pequeños encuentros con uno mismo.


Autor: Sol Rezza
Editor | Corrector: Franco Falistoco
@ 2019
Portada: Melissa McCracken Shades of Sound

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